miércoles, 1 de agosto de 2007

Dar o no dar?


No es el título de una versión porno de Hamlet, ni tampoco una crisis existencial del Padre Hurtado. Si no, es un tema que nació en una discusión respecto a dar limosna en la calle. Sobre todo a niños.


Una amiga muy crítica, fue testigo de mi planteamiento de vida y me catalogo de cagado y malo, al negarle una moneda a un niño de unos 4 años, que con la cara con más tierra que un macetero, me solicitaba una limosna. Yo le dije a ella que no daba limosna a niños.


Y por qué?!!!!!! Me pregunto con cierto fastidio en su tono.


Le respondí, que el dar limosna es un acto cruel y egoísta en muchos casos. Uno más que hacer un favor a alguien se lo hace a si mismo comprando la satisfacción de sentirse benévolo. Pero con los niños la situación es distinta. Ahí ella alego no entender en absoluto de que mierda hablo, ya estaba casi convencida que hablaba con una versión sudaca de Ebenezer Scrooge.

Así que me explique de una manera más simple y clara. Y ahora lo comparto con ustedes.


L os chilenos estamos acostumbrados como cualquier habitante del tercer y segundo mundo, ver en la calle gente que ruega por nuestra caridad y conceptos cristianos, para lograr alguna suma de dinero y así salvar un día más de su existencia. De estas personas podemos catalogar mujeres con lactantes propios o alquilados, ancianos olvidados o contratados, mutilados, borrachos anónimos y conocidos, cesantes, niños abandonados, etc. La realidad y el destino son a veces cruel y triste, más encima si lo sumamos a un estado poco protector de su gente, pero en otras ocasiones ésta realidad es manejada por gente sin principios y con la moral corrompida. En definitiva unos verdaderos hijos de puta. Y lamentablemente de esos estamos rodeados.


Al darle limosna a un anciano o a una persona imposibilitada de valerse por sí misma, puede ser que lo salvemos un día más, lo mismo a una madre o un cesante, pero a un niño definitivamente NO.
Un niño que es mandado por un adulto a pedir plata a la calle, está destinado a ser un maleante en su vida, ya que el adulto al ver que llega con dinero de pedir limosna, lo enviará a lo mismo día a día. El niño se convierte en la mejor empresa del Flayte sin escrúpulos ni moral.


En cambio si el pendejo llega sin ni uno de vuelta, lo más probable que el proxeneta le saque la chucha un par de veces y termine abandonándolo a la calle por ser inútil. Y, si es verdad que los impuestos que pagamos todos los chilenos en un “gobierno maternal” como este, sirven de algo. Alguna institución dedicada a la protección y el abuso infantil, se hará cargo de él y tendrá la posibilidad en la vida de ser alguien digno. En otras palabras depende de nosotros y de manera colectiva, el destino de un niño en la calle.


A veces entre nuestros problemas, la satisfacción que obtenemos al dar una moneda es superior al hecho mismo que cometemos. Y no vemos que a mediano plazo, en vez de ayudar al niño lo hemos matado.

Ella al escuchar mis argumentos siguió pensando que era un weon cagado.

Qué opinan ustedes?


6 comentarios:

Cheluca dijo...

No creo que seas cagáo por el hecho de no dar una moneda a un niño.
Lo que pasará eventualmente es que a ese niño (que probablemente) lo mandaron a pedir plata, lo recojan los pacos y lo manden a alguna institución, de la cual lamentablemente el 70% se escapará para volver a la calle nuevamente.
No creo que una moneda solucione nada, pero tampoco es que lo matará.

Caro dijo...

Sigo opinando lo mismo...

Discriminando la caridad????
No a los niños, si al resto?

Después de haber leído tranquilamente tu analogía, tu sabia opinión sobre un estudio certificado antes p el INE (pq creo q de ahí deben venir tan buenos fundamentos), y tu proyecto de estar en casa de esas personas viviendo junto a esa gente "un día con pepito..." creo q en parte te encuentro razón. Quizás entregar dinero motiva más al vicio, a la comodidad de la gente de obtener dinero fácil, a las clases de actuación de algunas personas q se las dan de enfermas, a la adopción momentánea de niños, en fin, las miles de formas de disfrazar la comodidad...pero no olvidemos q el dinero q das o aportas, no es una cantidad exagerada como para fomentar un vicio. Si bien, al final del día se acumula esa cantidad, ya no es problema tuyo, ni mucho el destino de ese dinero.
Escojamos entonces la forma de ayudar, te parece? Y pensemos tb en muchas personas q le das dinero “trabajando” y q son oportunistas, p ej; el tipo q se supone cuida tu auto, cuando no encuentras estacionamiento fijo.
Disculpa entonces p no ver el daño o los “negocios millonarios”, al no ver más allá de la “explotación infantil”, a agravar el problema social y a “fortalecer estas mafias”, q causa la buena acción al dar dinero a un pobre, dinero q nunca sobrepasa míseros $500, q increíble lo q se pueden hacer con ellos debido a mi “debilidad p dar”.

Dar dinero no hace justicia...
No darlo, como propones, tampoco.

puppetmaster dijo...

yo opino que... ah chucha! si es mi blog!!


sorry

Princessa dijo...

Estoy un poco de acuerdo con tigo.
Por una parte uno de la u par de monedas a ese niño y se queda con la consciencia "tranquila" de que lo ayudo. Pero la verdad no lo estas ayudando.
Muy sabio el dicho: No le des a un hombre un pescado, enzeñale a pescar"
Pero como nadie tiene tiempo ni ganas de estar enzeñando a pescar, simplemente da el pescado, que es solo una solucion parche.
Pero por ejemplo yo si le doi al tipo que ayuda a estaccionar el auto, pk en ultimas esta trabajando. No se si se entiende mi planteamiento.
Espero que si
Salu2

Sandra dijo...

pues yo no doy limosna a nadie. LA CARIDAD PARTE POR CASA. Y tengo 5 sobrinos chicos para regalonear. Ok, sí le puedo decir a ese pobre cabro que me lustre los zapatos, que me corte el pasto, que me lave el auto, o qué se yo... que trabaje el cabro culiao y se gane la moneda, ah? como hay otros tantos que están en los supermercados??? Incluso me cae mal esa gente que por estar en silla de ruedas se pone con un letrerito a pedir plata... pues no, NO SOY PARTIDARIA DE DAR PLATA, es fomentar la flojera en los adultos y pésimo ejemplo pa los cabros chicos.

Tonel de Tinta dijo...

Aer. Le han preguntado al jefe del hogar de Cristo -superpoderoso de la caridad, si nos ponemos de acuerdo- en qué piensa?
porque chucha que es difícil defender tu punto, marionetero.

El tío dice que nica con monedas a los cabros. Así. Caraderaja (bueno, el nica lo puse yo...). ¿Por qué? Porque resulta. El cabro chico se las termina creyendo, y decide vivir así so on, el resto de la vida de mierda que le reparte la torta de este país. Y el tío del hogar de cristo dice que mejor no les demos las monedas, y así no demos mal ejemplo. Y pa la pega dura están ellos.