miércoles, 9 de enero de 2008

Verguenza Ajena

Para comenzar el año un poco de ironía.


jueves, 13 de diciembre de 2007

Ché!!!!chichi, lelele...


Es difícil ser chileno. No lo digo solo por el Transantiago o las decisiones de la presidenta, sino lo digo por el hecho mismo de ser lo que no elegimos ser.


A mí me gusta mi país, sobre todo cuando no veo a la gente. Pero analizando me doy cuenta que nos cuesta asumir lo que somos. Nos cuesta colocarnos el gentilicio de chilenos. Lo asumimos cuando la situación lo provoca y lo hacemos bien, pero solo en algunas ocasiones. No sé bien que será, pero al ver a la gente de otras naciones me queda claro que no nos gusta.


Ejemplifico: Si uno va a países como Argentina, Brasil, Uruguay, etc. Se ve gente en cualquier periodo del año usando con cierta holgura las insignias de su nación, es decir poleras, banderines, polerones, stickers, chapitas, y una gran variedad de artículos patrióticos. De hecho hay un mercado económico muy interesante tanto para el consumo local y el turístico. Pero en Chile a parte de las poleras de los chocopanderos (la unica que tienen tiene que ser de futbol) y los bikinis de las minas del Mega, nadie usa nuestros colores patrios con naturalidad. La polera de Chile es menos usada que un traje de novia, y no hay artículos que digan, por ejemplo: “No solo soy perfecto, soy chileno”.

Hay más chilenos usando la polera de la selección argentina de futbol que la de la selección nacional en las calles. El numero 10 de Maradona está presente en muchos closets de distinto tipo de gente. Mientras que acá el uso de los colores patrios es de gente más popular. Difícilmente vemos un pendejo cuico con una polera de la selección chilena en un Pub o disco, pero si he visto a muchos con las de Inglaterra, Holanda, argentina, incluso Sudáfrica e Irlanda.


Además cuántas casas no lucen con orgullo algún mate de calabaza que dice "recuerdo de mendoza" o un plato que dice "Tango en Buenos Aires".


Y en el futbol la gran mayoría por no decir todos los himnos y cantos de las barras bravas son argentinos, adaptaciones mínimas de los de Boca juniors o de River, incluso cantados con el mismo sonsonete pegadizo, solo el “seachei” nos identifica para cuando la situación lo amerita entre los cánticos trasandinos.


Qué nos pasa? Serán los colores difíciles de combinar con zapatillas?, será que el ají de los mexicanos se llama como nuestro país, haciéndonos sentir parientes de un fruto picante? Será que no somos buenos en el futbol y nos da verguenza? Será esta vieja que nos trata de gobernar que tambien nos averguenza a nivel internacional?...


...O simplemente que el jardín del vecino siempre es más verde que el nuestro??.


martes, 11 de diciembre de 2007

Wild On in Chili

No basta solo la vida para aplastarte o que Dios sea un niño con un circo de hormigas llamado tierra, sino que somos nosotros mismos los que nos cerramos las posibilidades y buscamos el fin de todo.

Hasta que punto podemos buscar el exterminio de manera inconsciente. Si bien tenemos la posibilidad de elegir siempre optamos por el camino erróneo. Carreras, parejas, vidas, doctores, amistades, dietas, políticos, el ron mitjans, leer el LUN y las religiones. Al final siempre cometemos algún error que nos lleva al fracaso a corto, mediano o largo plazo.

Uno de los errores más grandes que hemos cometido los chilenos a corto plazo, fue tener a esta vieja de presidenta. No solo nos está matando con el Transantiago y las aglomeraciones torturadoras para recorrer la ciudad, ni con sus comités inútiles formados por otras viejas y viejos ignorantes para dar soluciones a problemas de primera necesidad de todo Chile, sino que no sabe lo que hace ni donde esta parada. Los ministros están dejándola de lado y cada vez tiene menos aceptación de su propio conglomerado. Y sus asesores... Parecen los mismos que hacen los guiones de los Simpsons!!!!!

Pero ella, como si nada la tocara, esta disfrutando como cerdo en el barro literalmente hablando, de su suerte y de que seamos ciegos y weones.






Acá la vemos saludando con cara de chancho teniendo un orgasmo al coño de Antonio Banderas con su Munra. Perdiendo el tiempo y recursos valiosos de todos los chilenos. Mientras ella se saca fotos y sale en la prensa como una fan. Escena llena de Morbo, digna de una película de Almodovar.


sábado, 1 de diciembre de 2007

Control


Era 1972 y en aquel entonces vivíamos en un departamento en plena Avenida Bulnes. Yo de apenas 4 meses solo causaba molestias básicas; dormir, comer y cagar. Wea que hago hasta hoy, pero con algunas cosas más, no muchas, pero más.


Ya en esa época los departamentos de ese sector eran antiguos y tenían problemas de cañerías y específicamente los baños pasaban malos. Y encontrar un gasfíter en plena Unidad Popular era como ganarse el Kino. Los individuos que en aquel entonces ostentaban el titulo honoris causa de gasfíter o maestro chasquilla se creían verdaderos premios nóveles. Y pillar a uno que estuviese dispuesto a obtener dinero por medio de trabajo era como encontrar hoy un billete de 500 pesos. Ya que el estado les regalaba todo por solo ir a gritar a la calle en algunas instancias específicas.


Después de semanas con los baños malos mi padre a través de contactos de amigos y colegas en su trabajo, logro dar con un maestro que hacía “pitutos”. Y así apareció Benítez “el evangelista”. Un hombre enjuto de unos 40 años que antes de ir a ver el trabajo nos había dejado plantados en 2 ocasiones por según él estar en fiestas religiosas, de ahí el apodo ganado en mi casa como el Evangelista. Al llegar se presento como el especialista en la materia, con una prestancia digna de un cirujano cardiovascular, examino los problemas de los baños los trato de diagnosticar con términos que no están en ningún libro especializado en la materia, por ejemplo que “El condurto simbiótico, que genera la corriente del guatel debe estar obchuido a caursa der paper julero” y otras weas así.


Mi madre que no era una mujer de mucha paciencia, solo asentía la cabeza sin escuchar lo que le decía el tipo. Ella quería simplemente que el agua dejara de correr una vez tirada la cadena.


Al rato de verbalizar incoherencias Benítez dio un presupuesto similar a la compra del wáter de Marilyn Monroe. Pero el problema no era el dinero en aquel entonces, como no había nada para comprar en ningún lado, la plata sobraba.
-Haga el trabajo, dijo mi madre.


A la hora mi madre se percato que no se escuchaban ruidos metálicos, ni chuchadas del maestro. Y fue a ver qué pasaba. En el baño Benítez no estaba, En la cocina estará, pensó mi mamá, pero tampoco estaba ahí. Qué extraño? dijo ella, habrá salido a comprar algo? Caminando por el pasillo se percata que en la pieza de mi hermano tendido sobre la cama estaba Benítez durmiendo con la cara tapada con un Condorito.


-Arriba Maestro!!!!!! , grito mi madre. -Esta no es la Biblioteca Nacional para que venga a cultivarse. Aquí vino a hacer un trabajo. - Y de un sobresalto Benítez se saca la revista del rostro y le responde “ Chis, esta es la hora en que el pueblo duerme la siesta, vaya a ver tele nomás, más rato si tengo ganas sigo con la pega” Mi madre sin decirle nada se fue al dormitorio. Benítez continuó su descanso. A todo esto mi hermano mayor se encontraba en el colegio y mi padre trabajando. Solo estaba mi madre y yo, que macho y todo no la podía defender ya que me tenían en un corral.


A los 2 minutos vuelve mi mamá a la habitación – Mire maestro se lo digo por última vez. Levántese y termine el trabajo. Él le responde, señora va hacer que me enoje y ponerme violento. De pronto se escucho el característico sonido de una bala entrando a la recamara de un arma. Era ella, con una pistola Walther calibre 9mm de propiedad de mi padre. El hombre lentamente se da vuelta y la ve apuntándole con el arma. – Escúcheme, le dice mi madre, si en 1 hora no está listo todo el trabajo te vuelo la cabeza, entendido. “Acá ustedes dirán que la señora exageraba. Créanme que no fue la primera ni la última vez que mi madre saco un arma para solucionar un problema”. El hombre se levanto según ella para atacarla y de un certero tiro mato a Juanito, el único peluche que le quedaba de la infancia a mi hermano el cual estallo desde una repisa. Mientras el pobre ciudadano estaba de guata en el suelo, mi vieja le dice, la otra es en su cabeza.


Benítez tenía terminado el trabajo en 30 minutos. Los baños funcionaban como nuevos y el lavaplatos de la cocina impecable. Claro que mi madre durante todo ese tiempo lo vigilaba de cerca.


Al rato llega mi padre preguntando si había venido el maestro. Y mi madre le dice desde el baño – Si querido estamos acá, ven- Al llegar mi padre ve la siguiente situación: Benítez arrodillado llorando dentro de la ducha y a mi madre leyendo una novela sentada en una silla desde la puerta del baño con la pistola en la mano. – Qué cresta paso? le dice mi padre. – Tengo todo bajo control dice ella, haz el favor de pagarle por su trabajo, después hablamos. Mi madre le pasa la pistola a mi papá y ella se fue a ver si me había hecho caca o algo por el estilo.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Surrealismo






Ya son 55 post los que he publicado. Algunos han sido muy mamones, algunos conmemorativos, otros pseudo literarios y la gran mayoría puras estupideces.




Los que han seguido mis historias sabrán que cuando pendejo fui al siquiatra por problemas de conducta en el colegio.




Lo que aun no he narrado, fueron los motivos más crudos y causales de varias sesiones con sicoanalistas y weones de esa índole. Una de esas anécdotas fue una broma que le hice a un vecinito de 5 años cuando yo solo tenía 7.




Mi perro en aquel entonces, un bóxer llamado Jacques cagaba por todos lados. En el patio, arriba de la cama de la nana, los sillones, en la cocina, etc, etc. Y yo estaba al lado de él todo el día. A veces cagábamos juntos y otras veces por separado. Un día, Jacques, hizo una obra surrealista. Cago un mojón en forma de choclo. Así como lo leen. (si fuésemos gringos habríamos sido millonarios) Una coronta de choclo perfecta. Lógicamente de mierda y no del nutritivo fruto. Dentro de mi mentalidad de niño me pareció increíble el hecho de que mi perro defecara figuras reconocibles. Fui donde mi mamá a contarle lo que había hecho mi perro pero no me infló para nada. La nana tampoco me dio bola por lo que solo me quedaba mi vecino. Benito.




Benito era el típico pendejo que se crio en la calle del barrio, siempre sorbiéndose los mocos y con las manos negras de mugre. Pasaba de casa en casa como un ratón de campo. Su familia muy sui generis tenia la filosofía de que el pendejo se criaba por su cuenta. Su vida era como un reality de TVN. Participaba de todos los cumpleaños del barrio y también en las peleas familiares. Decían por ahí que había sorprendido a unos vecinos tirando, ya que entraba a las casas como un patrón de fundo.
Al encontrarlo le comente que mi perro cagaba comida y no me creyó. Me trato de “mentiroso” wea que siempre me ha disgustado y le dije perfecto te lo voy a demostrar. Espérame aquí. Corriendo a buscar la prueba fidedigna cache que en realidad no era un choclo lo que había obrado mi perro, sino un simple mojón. Así que antes de ir a retirar la escultura, pase a la cocina en busca de 2 pinchoclos y un plato. Recogí el pedazo de caca y lo adorne con los utensilios de menaje y se lo lleve a Benito.
Al ver el plato, Benito compartió en parte mi imaginación y reconoció el parecido indiscutible. Y con un toque de oscuridad de mi parte lo incité a cambio mi auto Matchbox a darle una mascada. Al principio Benito dudo. Pero después de un corto proceso de convencimiento y el autito de por medio, Benito mascaba el mojón de mi perro.




Pero como en la vida nada es perfecto y el mal a veces paga, una vieja bisagra de la casa en frente vio todo. La vieja salió de su casa gritando a todo pulmón, para que Benito escupiera el trozo de mierda. Entre tanto escándalo casi toda la cuadra incluyendo mi mamá trataban de hacer escupir y vomitar a Benito. Yo creo que si hubiesen podido me habrían linchado en la plaza. Ya me veía en plena calle el Bosque con Pocuro, ahorcado de manera pública a vista y paciencia de todos. Pero solo fueron algunas horas de sicólogo.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Sabías que la tía María....


Cuentan que la tía María, siempre fue igual. La recuerdan como una señora robusta, siempre alegre y habladora de unos bien cuidados setentitantos. Lo divertido era que los que la conocieron durante más de veinte años siempre la recuerdan igual, nunca nadie supo bien su edad. Pelo blanco albo y peinado, de cara redonda con arrugas de risa, grandes pechos que ocupaban un importante porcentaje de su torso. Vestía siempre con telas floreadas de colores brillantes.


Nunca se caso. Era el tema al hablar de ella. Pero no había certeza de eso. Era la tía de una grande y desunida familia, y nadie sabía bien su vida. Muchas historias se contaban alrededor de ella. Amantes importantes y otros anónimos, peleas familiares, traiciones y muchos entuertos más.

Un día sonaron los teléfonos de muchas familias. La tía está muriendo. Llamaron por la guía de teléfonos desde un hospital, hay que despedirse de ella antes de que muera.


Las redes familiares se desempolvaron y representantes de cada familia llegaron a dar el adiós a este gran personaje mítico. Se juntaron la familia del tío Miguel, del tío Hernán, de la tía Blanca, los del primo Andrés y muchos más. Cada uno en silencio, se observaban y analizaban sus reacciones. Quién diría algo. Quién saludaría primero. Pero nadie hizo nada. Solo se juntaban a esperar junto a una maquina de café, en silencio.
Llego un enfermero preguntando por los familiares y todos se incorporaron al unísono. La tía había muerto, que pasen los parientes.


Un elegido de cada familia se disponía a dar el adiós a esa tía de la que todos tenían una historia distinta, y que les había regalado temas de conversación por largos años.


La habitación estaba clara e iluminada. Los elegidos rodearon la cama, sobre ésta yacía un cuerpo inerte cubierto por una sabana. Que en paz descanse dijo uno. Así es respondió otro. Nadie decía nada. Hasta que Blanca largo un llanto contenido, mezcla de tensión y nervios. Nadie la destapaba, esperando que un médico o enfermera tomara la iniciativa. El aire se hizo irrespirable, y Luis el mayor del grupo tomo la decisión y destapo su rostro. De a poco las miradas se interceptaron en su cara, el silencio fue eterno.- No se parece a ella dijo Blanca, con voz dudosa. - Es que la gente cambia al morir respondió Andrés. – es que parece un hombre, dijo Blanca con voz más firme. Si hasta tiene barba. Pero cómo puede ser dijeron todos!!! Y al destapar por completo el cuerpo, se percataron de un gran juego de genitales masculinos que sobresalía de entre sus piernas. Blanca se desmayo. Andrés la auxilio pidiendo ayuda en el pasillo del hospital. Y quién es este impostor exclamó Luis. ¿Dónde está la tía?.


La enfermera corrió a buscar al médico de turno. El llego con los papeles y dijo ustedes son los familiares de María XXX. Sí dijeron todos. - Bueno ahí está. - Pero es Hombre, dijo incorporándose Blanca. – Si señora, es hombre.


De pronto entre medio de la gente y el disturbio, aparece una señora delgada de unos 70 años diciendo que era la esposa de don María XXX. Todo estaba aclarado. Un alcance de nombre. Un mal entendido había reunido a la familia después de 20 años. ¿Y qué es de la tía María???, se preguntaron todos.


- Supe por una prima de mi mamá, que está en la playa con su nuevo novio, dijo la menor del grupo.


jueves, 1 de noviembre de 2007

El Regalo




En estos días están dando una muy buena película en el cable, Elizabethtown con las actuaciones de Legolas (Orlando Bloom) y Kirsten Dunst, quien es recordada por ser la mina del gay araña .


En Elizabethtown, vemos como una mina conquista a un tipo derrotado en la vida de la manera más sublique que un hombre relativamente joven pudiese querer. Llena de gracia Kirsten le da un obsequio simple y a la vez inigualable, que haría hasta colgar la sotana al Padre Hurtado. Si alguno se imagina que el regalo fueron las tetas de la Marlene Olivari, mejor que se tire por una ventana, ya que no vale la pena que siga leyendo.



Hablo de la magia que hoy han perdido la mayoría de las relaciones, un obsequio lleno de fantasía e imaginación, con cero vulgaridades y sin ninguna bajeza.


La intención de este post no es hacer que vean la película, esa wea me importa una raja, sino la pregunta que salio en una tertulia post halloween con dogoristico amigo. Ambos coincidimos que el obsequio de la mina fue increíble hasta en el más mínimo detalle, pero… Es Kirsten Dunst quien se lo da, osea, no es la mina más sexy del planeta, como a mi gusto seria Jessica Biel o Scarlett Johansson, por ejemplo. Pero es bella y con un ángel en su sonrisa que pocas tienen.


¿Qué tal si el personaje fuese el mismo, pero bajo el rostro de una weona amargada y más fea que la Bachelet haciendo caca**? ¿El efecto del obsequio sería el mismo??



Acá seguro ustedes están pensando que soy un hijo de la gran puta por escribir algo así. Pero seamos sinceros, esta es una pregunta valida. Vivimos en un mundo donde los estereotipos son dictados día a día por la televisión. Lo que comemos, vestimos, conducimos, etc. Todo esta regido por la moda y ésta es representada por los medios de comunicación masivos. Llevándonos a ser catalogados como seres superficiales y con objetivos cerrados.




¿Que creen ustedes??





Opinen, insúltenme, apóyenme, hagan la wea que quieran, pero hagan algo.




** Solo es como ejemplo, No tengo nada en contra de nuestra Dama de Acero. Si asi como lo leen. Los ingleses tuvieron a ala Dama de HIerro. Nosotros tenemos a la de acero. Los que quieran saber por qué, pregunten.