
Como les relataba en la primera parte de esta historia y tratando de contestar algunas de sus dudas respecto a la veracidad de estos sucesos inquietantes. Yo fui testigo de algo muy fuera de mis parámetros respecto a lo sobrenatural. Obviando el hecho de que casi me cague, como cuando tenia 8 años por la ingestión de unos fideos de mierda, en ese momento el hecho casi se repetía 15 años después, al ver no solo a la mina que me gustaba como una hechicera, sino también, el hecho de que hay mucho mas allá de lo que la vista nos muestra y de lo que podemos entender. Ver como un objeto cualquiera, se torna un medio para comunicarse con alguien muerto, o en otra dimensión, saca a cualquiera de su riel de vida.
Sigamos.
Como podrán imaginar la imagen de la mina se me fue a la mierda. Ya no era la cara bonita que no mataba ni una mosca. Tampoco su sonrisa angelical que podía cambiar el humor de cualquier momento de ansiedad y angustia. Se había convertido en un ser extraño, oscuro, pero a mis ojos, mucho más interesante y excitante. No es lo mismo estar con una niña con alitas de ángel a una mujer de mirada inquietante que habla con los muertos, (cuantas le dedique, imaginandola con un tridente y vestida de diablita).
En el minuto en que el espiritu se comunicaba a través de la ouija con nosotros, yo no podía creer lo que veía. Ella, nos contó que había muerto a las 10 años de una pulmonía. Y que estaba muy triste de haber dejado a su mamá y hermanito solos. (Ahí el corazón lo tenía atravesado en la garganta). De pronto la comunicación se corto. Angela desesperada trato de volver a tener contacto inmediato con ella, pero no paso nada.
Pasaron los días y Angela no volvió a ser la de siempre. Casi no iba a clases, y no contestaba mis llamadas. Un día una amiga de ella preocupada por su salud me habla. Según ella, Angela pasaba noches enteras tratando de contactarse con el espíritu que aquella noche se nos había presentado. Y al parecer había tenido éxito en su propósito. Ya muy preocupado fui a verla a su casa. Ahí la encontré demacrada y mas delgada. Tenia una expresión rara en la cara, como cuando un niño oculta algo que se rompió sabiendo que lo castigarán. – Qué te sucede??, le pregunte. Ella se demoro en contestar. Insistí con mayor detenimiento. – Nada, me dice. Sucede que ella me ha dicho muchas cosas y me ha pedido otras más. – Quién??. – Gloria. (Ahí todo se me cayó. Ya no solo ella le hacia preguntas, sino que había tomado control de su vida, de su mente.)
- Bueno y que te esta pidiendo???, le pregunte. – Quiere que vaya a buscar a Osorno su diario de vida.- (Ahí no aguante la risa, lamentablemente, nunca he tenido el tino pa aguantarme la risa, soy de los que se ríen en los funerales y en las misas). Ella me miraba con odio por mi actuar, pero yo no podía creer lo que escuchaba.- Quiere que viajes a Osorno, a buscar su diario de vida????, O sea, esta pendeja muerta te esta agarrando pal weveo????- (Más la cague). – Si se , me dijo, lógico que no voy a Osorno.
Sabia, que en cierta manera pensaba la posibilidad del viaje. – Hay otra cosa, me dice. – Me dice que si tengo dudas de ella, vaya al cementerio general, en la calle Limay con Baquedano, esta su tumba. – Vamos, le respondí. Veamos que tan verdad es todo esto.
Y fuimos.
Llegando allá , preguntamos a los funcionarios del cementerio si existían tales calles, y corroborando la información llegamos al lugar exacto. Buscando en tal esquina, estaba la tumba de una niña de 10 años de nombre Gloria (omitiré los apellidos) nacida en 1916 y fallecida en 1927. En la lapida, estaba escrito el recuerdo de sus padres y de su hermano. Quienes ya la acompañaban junto a otras personas.
Angela lloro, yo callé. Dejamos flores.
Angela, no uso la ouija por el corto tiempo que seguimos juntándonos. Otras cosas nos distanciaron, pero esa es otra historia.
Sigamos.
Como podrán imaginar la imagen de la mina se me fue a la mierda. Ya no era la cara bonita que no mataba ni una mosca. Tampoco su sonrisa angelical que podía cambiar el humor de cualquier momento de ansiedad y angustia. Se había convertido en un ser extraño, oscuro, pero a mis ojos, mucho más interesante y excitante. No es lo mismo estar con una niña con alitas de ángel a una mujer de mirada inquietante que habla con los muertos, (cuantas le dedique, imaginandola con un tridente y vestida de diablita).
En el minuto en que el espiritu se comunicaba a través de la ouija con nosotros, yo no podía creer lo que veía. Ella, nos contó que había muerto a las 10 años de una pulmonía. Y que estaba muy triste de haber dejado a su mamá y hermanito solos. (Ahí el corazón lo tenía atravesado en la garganta). De pronto la comunicación se corto. Angela desesperada trato de volver a tener contacto inmediato con ella, pero no paso nada.
Pasaron los días y Angela no volvió a ser la de siempre. Casi no iba a clases, y no contestaba mis llamadas. Un día una amiga de ella preocupada por su salud me habla. Según ella, Angela pasaba noches enteras tratando de contactarse con el espíritu que aquella noche se nos había presentado. Y al parecer había tenido éxito en su propósito. Ya muy preocupado fui a verla a su casa. Ahí la encontré demacrada y mas delgada. Tenia una expresión rara en la cara, como cuando un niño oculta algo que se rompió sabiendo que lo castigarán. – Qué te sucede??, le pregunte. Ella se demoro en contestar. Insistí con mayor detenimiento. – Nada, me dice. Sucede que ella me ha dicho muchas cosas y me ha pedido otras más. – Quién??. – Gloria. (Ahí todo se me cayó. Ya no solo ella le hacia preguntas, sino que había tomado control de su vida, de su mente.)
- Bueno y que te esta pidiendo???, le pregunte. – Quiere que vaya a buscar a Osorno su diario de vida.- (Ahí no aguante la risa, lamentablemente, nunca he tenido el tino pa aguantarme la risa, soy de los que se ríen en los funerales y en las misas). Ella me miraba con odio por mi actuar, pero yo no podía creer lo que escuchaba.- Quiere que viajes a Osorno, a buscar su diario de vida????, O sea, esta pendeja muerta te esta agarrando pal weveo????- (Más la cague). – Si se , me dijo, lógico que no voy a Osorno.
Sabia, que en cierta manera pensaba la posibilidad del viaje. – Hay otra cosa, me dice. – Me dice que si tengo dudas de ella, vaya al cementerio general, en la calle Limay con Baquedano, esta su tumba. – Vamos, le respondí. Veamos que tan verdad es todo esto.
Y fuimos.
Llegando allá , preguntamos a los funcionarios del cementerio si existían tales calles, y corroborando la información llegamos al lugar exacto. Buscando en tal esquina, estaba la tumba de una niña de 10 años de nombre Gloria (omitiré los apellidos) nacida en 1916 y fallecida en 1927. En la lapida, estaba escrito el recuerdo de sus padres y de su hermano. Quienes ya la acompañaban junto a otras personas.
Angela lloro, yo callé. Dejamos flores.
Angela, no uso la ouija por el corto tiempo que seguimos juntándonos. Otras cosas nos distanciaron, pero esa es otra historia.