
En el corto tiempo que llevo alimentando este blog y leyendo otros, me he fijado que el tema principal de todos es la felicidad. Y específicamente la de relaciones de parejas. Tenemos minas que buscan desde un Príncipe Azul vestido por Mattel, a un engendro compuesto por un Ph.D. en ciencias, más un poeta, una maquina sexual y que sepa cocinar sin ser gordo, vea sex and the city y lo más importante, tenga una cámara del tiempo para ser exitoso económicamente y poder atender al mismo tiempo todo los “actos sociales” pauteados por la damisela. Además, esto mismo se repite entre otros géneros, weones cagados por minas que se los gorrearon. Gay’s, (maricones en chileno) que sufren más que la sabana de abajo por el despecho de algún hueco promiscuo. Y así múltiples situaciones que día a día llenan miles de páginas virtuales, esperando respuestas de aliento y tratando de ser comprendidos en un medio surrealista como lo es éste en el que escribo.
Pero entre todo este mundo de dolor y soledad, se rescatan unos pocos planteamientos que son de cierto interés social y filosófico.
Uno de ellos es, la felicidad versus la inteligencia. Muchos habrán escuchado que mientras “más inteligente se es, más infelices somos”. En cierta medida es verdad, mientras más tiempo nos damos para pensar las cosas, más nos cuestionamos el resultado de posibles acciones y por lo general dejamos de hacer algo por un desastre inminente. Y así, nos limitamos a tratar de vivir una vida planificada, dejando de lado toda la magia que implica ser arriesgado y jugado con lo que se nos cruza por delante. A fin de no salir perjudicados. Es decir vida patética pero sana.
¿Pero esto tiene relación con no saber elegir las parejas con las que queremos compartir esta realidad??. Creo que no.
Pero entre todo este mundo de dolor y soledad, se rescatan unos pocos planteamientos que son de cierto interés social y filosófico.
Uno de ellos es, la felicidad versus la inteligencia. Muchos habrán escuchado que mientras “más inteligente se es, más infelices somos”. En cierta medida es verdad, mientras más tiempo nos damos para pensar las cosas, más nos cuestionamos el resultado de posibles acciones y por lo general dejamos de hacer algo por un desastre inminente. Y así, nos limitamos a tratar de vivir una vida planificada, dejando de lado toda la magia que implica ser arriesgado y jugado con lo que se nos cruza por delante. A fin de no salir perjudicados. Es decir vida patética pero sana.
¿Pero esto tiene relación con no saber elegir las parejas con las que queremos compartir esta realidad??. Creo que no.
Una chica en un blog plantea que” las minas inteligentes atraen solo weones idiotas y que a los hombres idiotas solo les interesan minas idiotas” Ella, es de las que piensan y tiene claro el karma en el que vive. (debo estar muy aburrido pa leer tanta wevada y escribir de esta mierda). Pero hay otras personas que se quejan que de su mala cueva y que solo conocen parejas idiotas o que las perjudican. Mi planteamiento y con esto termino esta verborrea inútil causada por un 18 eterno en santiago, es que los que solo conocen gente penca es porque BUSCAN PUROS CONCHAS DE SU MADRE Y WEONAS MARACAS!!!!!!!, y si tuviesen 2 dedos de frente se darían cuenta de ello y dejarían de pensar tan superficialmente. Junto con no ir a lugares donde hay solo GENTE TOXICA como es las Urracas y otros bares donde deambulan estos seres.
ATINEN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y DEJEN DE ESCRIBIR SIEMPRE DE LO MISMO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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